Disipación pasiva de energía

El propósito básico de la incorporación de dispositivos de disipación pasiva de energía en una estructura, es absorber o consumir una porción importante de la energía provocada por un sismo, reduciendo así las demandas de disipación en los miembros principales evitando posibles daños estructurales.
Debido a esta absorción de energía, generalmente se reducen las deformaciones laterales (desplazamientos totales y relativos), que se refleja en la reducción de daños en elementos no estructurales, como son, muros divisorios, acabados, fachadas, etc.
A este concepto de disipación, también se le conoce como amortiguamiento sísmico suplementario y se ha empleado con éxito en la rehabilitación post-sismica de edificios y en el diseño de nuevos edificios.
Se trata de incrementar este amortiguamiento interno, incorporando estratégicamente amortiguadores suplementarios en la estructura.

Tipos de amortiguadores más comunes:

Tipo ADAS
Tipo Viscoso
Buckling Restraining Braces

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